Uvero de Playa: el gran símbolo natural de Vargas

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La aguda mirada del maestro Armando Reverón captó su belleza y decidió plasmarla en obra. Conocido científicamente como Coccoloba uvifera, el Uvero de Playa; como se le llama popularmente a este árbol, es todo un emblema en el estado Vargas y representa la majestuosidad caribeña.

Uvero: ideal para bebidas, dulces y postres

En El Salvador le dicen Icaco y en Cuba, Uva Caleta. Lo cierto es que el Uvero de Playa forma parte de la geografía natural en las costas venezolanas y por supuesto de varios países de la zona caribeña e intertropical de América (por el ejemplo: al sur de la Florida, en  Estados Unidos; o en República Dominicana).

Es normal verlo florecer durante todo el año, especialmente en los meses de mayor calor y humedad y tiene la particularidad de ir creciendo en forma horizontal.

El Uvero de playa tiene una longevidad de al menos 40 años; su follaje es denso y da como fruto una rica uva carnosa, dulce y jugosa; de gran semilla y de color intenso. Por su contextura y aroma, este fruto es usado para confeccionar vinos, mermeladas y postres.

Este árbol “acostado” que tolera las agresiones del agua salada, no suele superar los seis metros de longitud; y sus hojas son enormes láminas redondas de distintas tonalidades rojas que pueden llegar a medir 25 centímetros.

El Uvero es uno de los símbolos naturales de Vargas

Así como el Samán es un emblema en el estado Aragua o el Cocotero en el estado Zulia, el Uvero representa -junto a la Cayena (flor típica) y el Cristofue (ave típica); los símbolos naturales del estado costero de Vargas y uno de los árboles más emblemáticos y reconocidos del país.

La naturaleza, como siempre generosa en esta Tierra de Gracia; hace que este árbol florezca de forma casi natural en todo lo largo y ancho de las costas venezolanas; que van desde oriente (pasando por los estados Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta); centro (Aragua, Vargas y Miranda) y occidente (Falcón, Carabobo y Zulia).

Su cultivo se da -obviamente- en zonas cercanas a la playa y la maduración individual de la fruta dificulta alguna intención de cosecha fuera de esta área. El Uvero crece -al menos- un metro por año, llegando a medir hasta ocho metros. Además de soportar altas temperaturas; ayuda a estabilizar las dunas arenosas y a proteger las estructuras de tierra ante la erosión generada en la época de tormentas.

Organizaciones ambientalistas usan sus hojas para optimizar el proceso de anidación de tortugas: intencionalmente estas hojas son ubicadas para bloquear la luz artificial reflejada en playas donde se da la anidación; pues las crías deben dirigirse al mar por orientación hacia el horizonte más brillante; pero en muchas ocasiones se desvían del camino (falleciendo) al confundir la luz de casas y faros.

Sin duda, todo visitante recurrente a las playas de Vargas ha divisado al Uvero de Playa; pero quizás poco se han detenido a disfrutar de su vistosidad. Reverón fue uno de los pocos que sí lo hizo y lo inmortalizó en lienzo “Figura bajo un Uvero”. Registros históricos apuntan que esa obra fue pintada entre 1919 y 1923 en el denominado “período azul” del artista venezolano; etapa en la que predomina el puntillismo dentro de las las obras de hermético y misterioso pintor que plasmó para siempre una de las más importantes simbologías de Vargas.-

Fuente: vargasaldia.com

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