¿Qué son los vómitos en escopeta?

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Los vómitos en escopeta se caracterizan por no producir náuseas ni antes ni después. Existen varias enfermedades asociadas a este tipo de vómitos.

El vómito es una reacción que suele ir precedida por náuseas. El contenido de nuestro estómago sale disparado. Sin embargo, hay personas que denominan a sus vómitos, vómitos en escopeta. ¿Qué es esto?

Los vómitos en escopeta son un tipo de vómito brusco, en el que apenas hay náuseas (en ocasiones no hay ninguna), sino que se produce de manera repentina y sin avisar. Vamos a descubrir más particularidades de este tipo de vómito.

Vómitos en escopeta o en escopetazo

Existen varios nombres para denominar a este tipo de vómito: en escopeta, escopetazo, brusco… No obstante, todos se refieren a lo mismo. Un vómito potente y que llega sin náuseas previas.

Este tipo de vómitos tiene una particularidad y es que su potencia puede causar impresión en quienes están alrededor de la persona que vomita de esta manera. Pues el vómito sale disparado hacia delante, como si se acabase de abrir una manguera.

Los niños pequeños pueden sufrir este tipo de vómitos y esto puede alertar a sus cuidadores. Sin embargo, vamos a ver por qué se producen estos vómitos y qué enfermedades los manifiestan.

Síntoma de hipertensión endocraneal

En algunas personas, presentar este tipo de vómito puede alertar sobre una hipertensión endocraneal. En la mayoría de los casos esto alerta sobre un accidente cerebrovascular o que la persona padece una enfermedad neurológica.

Los síntomas pueden ir desde dolores de cabeza intensos, hasta zumbidos en los oídos. Todo esto, puede provocar mareos y los conocidos vómitos en escopeta. Algunas de las enfermedades que cursan con hipertensión endocraneal y pueden presentar vómitos en escopeta son:

  • Meningitis: inflamación de las meninges y la médula espinal.
  • Encefalitis: inflamación del cerebro debido a bacterias o infecciones virales.
  • Tumores cerebrales: crecimiento de células anormales en el cerebro (no necesariamente tienen que ser células cancerígenas, pueden ser benignas).

No obstante, no hay que asustarse. No siempre los vómitos en escopeta señalan una posible hipertensión endocraneal.

Alergia a la proteína de leche de vaca

Tenemos que tener mucho cuidado con confundir los vómitos en escopeta en los bebés con regurgitaciones normales. Cuando se produce un vómito de este tipo, el bebé puede tener intolerancia a la proteína de leche.

Para detectar la diferencia entre vómito y regurgitación hay que hacer las siguientes preguntas. ¿El bebé vomita a todas horas? ¿Lo hace inmediatamente después de haberla ingerido? ¿Vomita entre las tomas?

En muchas ocasiones, los padres acuden preocupados a sus médicos y estos les dicen que son simples regurgitaciones. Nuestro consejo es que se acuda a más de un especialista, pues muchos creen que los padres dramatizan y que no son vómitos en escopeta lo que sufre su bebé.

Los bebés no conseguirán digerir la leche, adelgazarán, estarán más irritables y no lograrán dormir. Es importante acudir a un buen especialista que no se tome esto como meros cólicos, pues está en juego el bienestar y la salud del bebé.

¿Hay que preocuparse por los vómitos en escopeta?

Si no hay ningún indicio de los posibles problemas anteriores, no debemos preocuparnos por este tipo de vómitos. Es importante que sepamos que la manera de vomitar de cada persona es diferente.

El hecho de que alguien presente vómitos en escopeta puede deberse a que se ha ingerido gran cantidad de alimento que no ha sido digerido por el motivo que sea y este salga disparado, sin presentar apenas náuseas. Esto puede suceder, por ejemplo, si tenemos una gastroenteritis.

Lo más importante es que ante la presencia de vómitos acudamos a nuestro médico para determinar el motivo por el que este se está produciendo. Pues estos alertan de que algo no está yendo del todo bien.

Fuente: mejorconsalud.com

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