No soy feliz con mi pareja, ¿qué hago?

41

Aunque pueda costar aceptarlo, si uno ya no es feliz en su relación de pareja debe hacerse una serie de preguntas para ver si merece la pena seguir adelante.

Muchas veces nos quejamos diciendo “no soy feliz con mi pareja” cuando, en realidad, tendríamos que analizar qué es lo que estamos haciendo mal en la relación.

Quizás, nos hemos olvidado de que las relaciones de pareja hay que trabajarlas. Pues no sirve el simple y puro amor para sacarlas adelante, sino que hace falta un esfuerzo y ganas, por nuestra parte, considerables.

La infelicidad, en ocasiones, nos acecha en las relaciones amorosas, pero en vez de lamentarnos o empezar a entrar en modo pánico, es necesario detenernos para revisar lo que está en verdad pasando.

Los motivos por los que no soy feliz con mi pareja

Existen varios motivos por los que ya no soy feliz con mi pareja. Quizás culpe a la falta de pasión, a esa infidelidad que cometió el otro o a esa discusión en la que me faltó al respeto.

No obstante, hay algunas causas a las que no les prestamos atención, quizás porque son mucho más profundas y requieren de un análisis más exhaustivo.

Veamos algunas de ellas.

1. No acepto que siento rencor

Si mi pareja me ha sido infiel, tal vez la haya perdonado, sin embargo, en mi interior me estoy autoengañando. No la he perdonado del todo, siento rencor.

Este puede ser uno de los motivos por los que no soy feliz con mi pareja y la manera de resolverlo es aceptar lo que siento.

 

¿Estoy enfadada? ¿Siento rencor? No tengo que autoengañarme, es mejor aceptar lo que siento.

2. Me cuesta reconocer que no gestionamos bien los conflictos

En toda relación existen diferencias que dan lugar a discusiones y conflictos. No obstante, esto no debería de ser un problema, siempre y cuando sepamos gestionarlos adecuadamente.

¿Escucho a la otra persona? ¿Quiero tener siempre la razón? ¿Le echo cosas en cara sobre su pasado? Todo esto puede ser un motivo de por qué ya no soy feliz con mi pareja.

Es importante que aprendamos a ser asertivos en las relaciones. Debemos respetar en todo momento al otro mientras damos nuestra opinión sobre un tema o negociamos sobre él.

Lo imprescindible es que al final se llegue a un acuerdo en el que cada una de las partes esté conforme con lo decidido y resuelto.

Es más, un conflicto nunca debe dejarse “para otro día”. Hay que resolverlo cuanto antes, sin postergarlo. Así nos lo quitaremos de encima y la relación se verá fortalecida.

3. Se ha esfumado la pasión

Aunque, en ocasiones, le demos poca importancia al sexo, este influye en el bienestar de toda relación. No obstante, a veces se esfuma y no sabemos muy bien por qué.

Tendríamos que revisar cómo es la comunicación con nuestra pareja.

¿Le expresamos lo que queremos? ¿Somos capaces de disfrutar de las relaciones o las vemos como una obligación? ¿Sacamos tiempo para ellas o ponemos otras prioridades por delante?

La pasión también se cultiva. Dejar de tocarnos, de brindarnos cariño, empezar a no darnos muestras de afecto puede hacer que la pasión disminuya.

 

Si no sabemos resolver todo esto por nosotros mismos, es positivo que acudamos a terapia sexual o terapia de pareja. Sin duda, nos ayudará muchísimo.

4. No acepto que todo puede haberse terminado

Cuando no soy feliz con mi pareja, pero llevo muchos años con ella, es posible que me niegue a una ruptura. Sin embargo, esto puede hacer que esté con quien no quiero estar y que incluso sopese una posible infidelidad.

En ocasiones, nos falta valentía para decir “hasta aquí” y poner fin a una relación donde el amor se ha marchitado y ya no somos felices al lado del otro.

Sin embargo, ser sinceros y honestos es mucho mejor que actuar de una manera inconsciente que propicie un fin catastrófico en el que todos salgamos dañados.

Cuando uno ya no está a gusto en su relación es importante analizar si esto se puede resolver o tiene que terminar. Para ello, es necesario que dejemos a un lado los autoengaños y que nos sinceremos con nosotros mismos y con la otra persona.

Una relación tendría que hacernos a ambos felices. Si no es así, tenemos que ponerle solución desde ya, ¿verdad?

Fuente: mejorconsalud.com

No hay comentarios

Dejar respuesta