Elaboración de Tambores en la Costa Litoralense (Artículo Edic. #19 Revista Digital)

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(V.I. Edic. #19) Siendo la zona del Litoral Central el punto donde convergieron culturas de origen africana desde los tiempos de la esclavitud, la mayoría de las manifestaciones musicales y folklóricas del Estado Vargas tiene el sello de ese lejano pasado. Ritos negroides ancestrales son los predominantes en la zona, especialmente en las poblaciones aledañas, como Naiguatá, Todasana, Caraballeda, Tarma, Caruao y Chuspa, donde el golpe del tambor es dueño y señor, especialmente en las fiestas de San Juan y San Pedro, divinidades a quienes se les rinde culto desde tiempos remotos.

Casi todas las regiones que integran esta extensión tienen sus propios tambores, no obstante, los más conocidos en el territorio nacional son los tambores de Naiguatá, Caraballeda, Chuspa, Osma, Curuao y La Sabana. Los tambores son elaborados generalmente con madera de árbol de aguacate. La madera se corta aún verde, siempre que la luna se encuentre en cuarto menguante. Posteriormente, el fabricante debe quitarle la corteza al tronco, quemarlo moderadamente y tallar con una chicora (herramienta de metal usada en labores agrícolas) el interior del tronco hasta obtener el ahuecado definitivo del tambor.

Cuando el cuerpo del tambor se ha concluido debe secarse al sol; luego se cura con gasoil para prevenir el ataque de insectos a la madera. En cuanto al parche, se remoja la noche anterior con agua dulce antes de ser instalado.

El parche, generalmente de cuero de cochino, es fijado mientras está húmedo sobre el borde del cuerpo del tambor. Una vez listo el tambor, se frota el parche con caña blanca o ron, proceso que se repetirá según lo considere necesario el ejecutante del instrumento.

Cabe destacar que en nuestra región se encuentran grandes  fabricantes de instrumento de percusión y cuya sonoridad evoca imágenes de goce y diversión, más allá del efusivo ritmo que emana su cuero, su repique está ligado a rituales espirituales que son producto de la herencia que nos dejó la música africana.

Expresiones Culturales

A ninguna de estas expresiones se les puede quitar lo’ bailao o lo cantao’, porque son muchos los cultores populares que con el paso del tiempo se han avocado a transmitir tales tradiciones a nuevas generaciones. Sin embargo, aunque en muchas localidades sus pobladores siguen palpitando al son de curbetas, minas, culo e’ puya y demás tambores; gran parte de los venezolanos, desconoce el origen y la importancia de nuestros cultos, fieles representaciones de la identidad afrovenezolana.

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