El ‘bondage’ es tan beneficioso como jugar al golf

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La esclavitud, la disciplina, el dominio y la sumisión pueden entenderse como una actividad recreativa, y no como un tipo de perversión.

 

Los autores del estudio, de la Universidad Estatal de Idaho, concluyeron que las sensaciones que provoca la amplia gama de prácticas y motivaciones del BDSM, tales como atar, dominar, humillar y el sadomasoquismo, reportan emociones positivas tales como libertad personal, sentido de la aventura, disminución del estrés e, incluso, desarrollo de habilidades personales. Emociones comparables a las de una actividad recreativa como, por ejemplo, el golf.

El estudio se realizó de la siguiente manera: una muestra de más de novecientos participantes respondieron a una encuesta evaluando la experiencia BDSM según los atributos que suelen utilizarse para evaluar actividades recreativas y de ocio.

En las respuestas también se evaluó y se comparó estadísticamente los roles de participación en el BDSM (dominantes y sumisos).

Los participantes reportaron lo siguiente:

  • Sentido de libertad personal (89.7% de los participantes)
  • Placer o disfrute (98.5%)
  • Sentido de la aventura (90.7%)
  • Uso de habilidades personales (90.8%)
  • Relajación o disminución del estrés (91.4%)
  • Autoexpresión o autoexploración (90.6%)
  • Emociones positivas (96.6%)

“Nuestros hallazgos muestran, abrumadoramente, que el BDSM se ajusta a las propiedades de la experiencia de ocio común, similar a las personas que disfrutan de golf, natación y eventos culturales”, dijo el Dr. Williams.

Eliminando el estigma

Estudios previos ya sugirieron el carácter recreativo del BDSM, pero ninguno hasta ahora había sido probado empíricamente.

Históricamente, el BDSM había sido entendido desde una perspectiva psicopatológica“, escribió el autor principal, Dr. DJ Williams en un estudio previo publicado en el Journal of Positive Sexuality.

No obstante, esta investigación demostró que muchas personas no solo consideran el BDSM como una interacción sexual, sino, incluso, como un medio para formar relaciones íntimas.

Ahora, el nuevo estudio ha permitido una reclasificación, que era necesaria e importante, ya que si el BDSM es entendido y reconocido como una experiencia de ocio legítima, con beneficios personales importantes, similar a practicar el esquí, el senderismo, la fotografía o la pintura, se podrá eliminar el estigma asociado a las llamadas “desviaciones sexuales”.

Cabe mencionar que el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su edición más reciente (DSM-5) no reconoce el bondage como parafilia sexual.

Por tanto, el BDSM podrá ser entendido a partir de ahora como una práctica con las bondades que implica una práctica de ocio cualquiera, con el valor añadido de los evidentes beneficios del sexo para la salud física y mental.

Fuente: muyinteresante.es

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